Documentación
Cuelga lo que tengas. Tal cual.
Planos, mediciones, memorias… lo que haya del proyecto. Sin plantillas y sin reformatear nada.
Con lo que hay, la IA interpreta.
Aquí, un proyecto real de reforma. Con más o menos documentación, la IA trabaja con lo que tengas.
Un clic, y la IA se pone a trabajar.
Tú sigues con lo tuyo. Te avisamos en cuanto haya preguntas o resultados.
Procesado IA
Empieza por entender cada plano.
Qué es cada estancia y para qué se usa. Solo el principio: entre muchas otras cosas, la IA lee todo a la vez.
Mide, cuenta y compara.
Alturas, cotas, superficies… y otras cosas que ni imaginas, en paralelo.
Materiales y acabados.
Cruza el plano de pavimentos con la planta general, entre otras muchas comprobaciones.
Y lo contrasta con tus mediciones.
Cada dato del plano se compara con tu documento de mediciones. Si algo no cuadra, lo marca.
Y con todo, arma el proyecto.
Capítulos y partidas, tal cual aparecen en tu documento de mediciones.
Validación
Lo que no tiene claro, te lo pregunta.
Si dos documentos se contradicen, la IA no elige por ti: te lo pregunta y decides tú.
Mediciones propuestas, con su cálculo.
Cada partida llega con su medición y las líneas de las que sale. La abres, la revisas y la validas.
Partidas confirmadas.
Solo cuando tú apruebas las mediciones se pasa a poner precios.
Precios y presupuesto
Primero, el presupuesto ciego.
Todas las partidas y mediciones ya confirmadas, con el formato final. Todavía sin precios.
Después, la IA pone los precios.
Partida a partida, calculando cada precio desde su descompuesto. Tú sigues trabajando mientras tanto.
Y todo se puede abrir.
Mano de obra, materiales y costes indirectos de cada precio, con la confianza de la IA a la vista. Editable.
Presupuesto listo para enviar.
Lo validas y sale en PDF, con el formato listo para el cliente.
Un solo sitio para todo el presupuesto.
De los planos a la propuesta para el cliente, y tú validas cada paso. Cuéntanos cómo presupuestas hoy y te lo enseñamos con uno de tus proyectos.